domingo, 18 de mayo de 2008

EL ANALFABETISMO

Tipos de analfabetismo
Analfabeta no sólo es aquella persona que no sabe leer ni escribir.
En un primer nivel se define a la persona que no es capaz de descifrar las combinaciones de signos alfabéticos para formar palabras que alguien plasmó y que, al mismo tiempo, es incapaz de transmitir sentido utilizando esos signos de forma gráfica.


Existe un segundo grado de analfabetismo conocido como analfabetismo funcional. En este caso, una persona sabe descifrar los signos alfabéticos, ligarlos entre sí y convertirlos en una palabra, y esa palabra ligarla con palabras sucesivas. Sin embargo, el grueso de su lectura se compone de los letreros y anuncios publicitarios en las calles y de alguna que otra historieta del diario dominical, la sección deportiva en los periódicos y los panfletos que hay en los puestos de revistas.
Un analfabeta de segundo grado aún en menor medida ha desarrollado la habilidad de expresarse por escrito, de perseguir la profundización y ordenamiento de su pensar a través de la disciplina de la escritura. Tiene dificultades para entender las ideas y conceptos escritos por otros y para comunicar en forma estructurada los suyos propios. No utiliza la capacidad de leer y escribir para adquirir y producir conocimiento, sino sólo para recibir datos, información aislada y banal.
Un tercer nivel de analfabetismo lo constituye la carencia de conocimiento y de habilidades para coordinar acciones con otros en un segundo idioma, fundamentalmente el inglés. Es ya indiscutible que el inglés se alza hoy en día como el idioma dominante en esta era de mundialización. Una persona que no domina este idioma se encuentra en serias desventajas y prácticamente no constituye una oferta de servicios para la empresa actualmente.


El analfabetismo simple, el analfabetismo funcional, y el analfabetismo multilingüístico se denominan analfabetismos de primer orden. Sin embargo, hay otros tipos de analfabetismo que están más cercanos a las actitudes y valores que debemos desarrollar en ellos, los cuales se agrupan bajo el concepto de analfabetismos de segundo orden:
En primer lugar, y por ello el más importante, está el analfabetismo emocional. Ser alfabeta en esta área implica, en primer término, reconocer la existencia de las emociones como predisposiciones fundamentales para la acción y como factores incidentes en el desempeño de los seres humanos. Por otro lado, también significa comprender y legitimar la diversidad de las reacciones emocionales en cada persona. Las personas que entienden y ponen en práctica esto son capaces de diseñar estados emocionales en ellos mismos y en la gente con la que viven y conviven, y por ello, saben cuáles son las emociones propicias para el trabajo en equipo, para el aprendizaje colectivo y para la identificación y resolución de problemas.


En segundo término, encontramos al analfabetismo conversacional. Cada vez es más reconocida y valorada la habilidad de una persona para escuchar al otro. Escuchar es oír más interpretar. Es ser capaz de percibir aquello que está detrás de lo que otra persona dice: aquello que no se manifiesta y que, sin embargo, está ahí, en la conversación del otro. Es poder captar las inquietudes del interlocutor, lo que realmente le preocupa, le interesa y le hace vivir. Por otro lado, también el hablar es importante. Implica tener la capacidad de distinguir entre afirmaciones, opiniones y declaraciones; de hacer peticiones, ofertas y promesas, así como de saber cumplirlas.
En tercer lugar, tenemos el analfabetismo mente-cuerpo. La persona que es analfabeta en este sentido es incapaz de comprender la relación existente entre sus creencias, sus emociones y sus postulados, y el estado de salud que guarda su cuerpo. Es incapaz de apreciar y cuidar de su cuerpo, así como de concebirlo como un medio de aprendizaje.


En cuarto y último lugar, está el analfabeta ecológico. Este individuo no es capaz de entender y de comprender la relación de las partes con el todo. Es incapaz de entender la profunda y última interrelación entre las actividades humanas, y de entender las consecuencias sociales y globales de sus acciones. No asume la responsabilidad de sus actos por pensar en forma individual y a corto plazo. Ser alfabeta ecológico implica ser capaz de entender los principios de conectividad y organización de los ecosistemas y ser capaz de crear comunidades humanas sustentables.

LAS METAS DE TODAS LAS NACIONES
La “Declaración Mundial sobre educación para todos” señala los objetivos que los países deben cumplir para erradicar el analfabetismo y fortalecer el conocimiento integral de las sociedades.
“Toda persona tiene derecho a la educación” dice el artículo 26 de la Declaración Universal de los derechos humanos. Sin embargo, no todos la tienen, ni siquiera en sus aspectos más elementales. Cerca de 774 millones de adultos carecen de las competencias básicas de lectura y escritura (no saben leer ni escribir) y dos tercios de ellos son mujeres. Pero este es apenas el inicio del problema. El “analfabetismo total” se aúna al analfabetismo funcional en la lista de problemas educacionales de las naciones, ya sean industrializadas o en desarrollo.
Asimismo, hay 72,1 millones de niños sin escolarizar y muchos más que frecuentan las aulas de forma irregular o abandonan sus estudios. Este panorama llevó a las naciones participantes de la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, por sus siglas en inglés) a suscribir la “Declaración Mundial sobre Educación para Todos, Satisfacción de las necesidades básicas de aprendizaje” en Jomtiem, Tailandia, en marzo de 1990.

Esta Declaración expone que “La educación básica es más que un fin en sí misma”. Considera que cada persona, sin importar su edad, “deberá estar en condiciones de beneficiarse de las oportunidades educacionales ofrecidas para satisfacer sus necesidades básicas de aprendizaje. Estas necesidades comprenden tanto las herramientas esenciales para el aprendizaje (tales como lectura y escritura, expresión oral, aritmética, resolución de problemas) como los conocimientos teóricos y prácticos, valores y actitudes requeridos para que los seres humanos […] participen plenamente en el desarrollo, mejoren la calidad de sus vidas, tomen decisiones fundamentadas y continúen aprendiendo.”

Así también, en los artículos III al IX se contemplan las metas que cada nación debe proponerse dentro de una visión ampliada y justa de la educación. Estas metas comprenden:
— Universalizar el acceso a la educación y promover la equidad entre edades y géneros, aumentando los servicios de educación básica de calidad, suprimiendo todos los estereotipos y discriminaciones de género, raciales o físicas que minan a las sociedades.

— Concentrar la atención en el aprendizaje, es decir, que los individuos sean capaces de aplicar sus conocimientos en la vida real.
— Ampliar los medios y la perspectiva de la educación básica, haciendo énfasis inicialmente en los programas de alfabetización “dado que saber leer y escribir constituye una destreza necesaria en sí misma y es la base de otras destrezas vitales”, pues refuerza la identidad y la herencia cultural. Acto seguido, se instruirá a la persona en zonas más amplias y prácticas del conocimiento.
— Valorizar el ambiente para el aprendizaje, esto es, las sociedades deben asegurar que todos los que aprendan reciban nutrición, atención de salud y el apoyo físico y emocional que necesitan para participar activamente y obtener beneficios de su educación.
— Fortalecer la concertación de acciones, apoyándose en todas las esferas sociales de la nación.
— Generar un contexto de políticas de apoyo.
— Movilizar recursos financieros, pues el tiempo, la energía y el financiamiento dirigidos a la educación básica constituyen “la más profunda inversión que pueda hacerse en la población y en el futuro de un país.”

Todas estas metas fueron reafirmadas en abril de 2000, en Dakar, Senegal, dentro del Foro Mundial sobre la educación. En ella, cada región del mundo se comprometió a cumplir el “Marco de acción Mundial”, con propósitos claros y bien definidos, íntimamente relacionados con “Educación para todos”, y que deberán ser alcanzados antes del año 2015.

Una persona que no posea la habilidad de leer y escribir, o cuyo “grueso de lectura” se circunscriba a las pancartas y a las frases cotidianas, y sea incapaz de analizar y crear un pensamiento por escrito, se convierte en una limitante para el progreso nacional, y no podrá mejorar su calidad de vida, ni aprovechará las nuevas habilidades y tecnologías que le ayudarían a adquirir una identidad y a adaptarse al cambio social y cultural. Es por esto que los países de América Latina, El Caribe y América del Norte evaluaron los progresos realizados en la Región hacia el logro de los objetivos y metas formuladas en 1990. Reunidos en Santo Domingo del 10 al 12 de febrero del 2000, los países renovaron en el “Marco de Acción Regional” sus compromisos de “Educación Para Todos” para los siguientes quince años, en busca del desarrollo integral de las repúblicas.

REAFIRMANDO LAS ACCIONES
La Asamblea General de la ONU proclamó “Decenio de las Naciones Unidas de la Alfabetización” el período de 10 años que comienza el 1° de enero de 2003. Además, tomó nota del primer informe sobre la aplicación del “Plan de Acción Internacional para el Decenio de las Naciones Unidas de la Alfabetización”, preparado en cooperación con el Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) En éste se exhorta a una acción intensificada, mejor coordinada y sostenida para asegurar la alfabetización de todos los grupos de edades y poblaciones.

El escenario de la alfabetización
En el “Plan de acción” se considera que a veces los buenos niveles de alfabetización y de educación preceden al crecimiento económico, pero en otras ocasiones le suceden. “En la actualidad la alfabetización básica y la aritmética elemental para los niños y adultos por igual están reconocidos como un elemento indispensable para el desarrollo equitativo y sostenible de las naciones” reza el documento.
Indica también que la comunidad internacional posee casi un siglo de experiencia en la promoción de la alfabetización masiva, ejemplificando que aquellos países que cambiaron positivamente en sus aspectos políticos y económicos brindaron una gran importancia a la alfabetización. Sus acciones consistieron en campañas integradas de alfabetización masiva, la expansión ágil de la educación escolar y la promoción de los idiomas nacionales y minoritarios en la educación, esto último, para arraigar una identidad y una cultura en el individuo. Sin embargo, estos programas o algunos de visión más extendida, se ven con frecuencia restringidos por la poca voluntad política o los recursos financieros; sobre todo en los programas de alfabetización de adultos.

En América Latina y el Caribe, han acaecido un número considerable de foros, simposios y acuerdos para lograr los objetivos trazados por la comunidad internacional y la UNESCO. Entre ellos, En noviembre de 2004 se celebró en San Salvador una reunión sobre la educación popular y las políticas de educación en América Latina, en el marco de la Educación para Todos, lo que culminó en 2005 con la firma de un acuerdo oficial entre el Ministerio de Educación de El Salvador (MINED) y la sociedad civil, para colaborar en la promoción de la alfabetización.

Por otro lado, y a manera de crear capacidad en la región, la Oficina Regional de Educación de la UNESCO para América Latina y el Caribe ha organizado un programa de investigación regional sobre la calidad del rendimiento del aprendizaje y ha prestado apoyo a la capacitación, el intercambio y la creación de capacidad en relación con instituciones nacionales de investigación.

El camino hacia la alfabetización
Las maneras de superar el desafío de la alfabetización mundial comprenden que los dirigentes políticos en el nivel más elevado se comprometan con la causa, a la vez, los países deberán adoptar políticas explícitas de alfabetización para expandir una enseñanza primaria de calidad y una enseñanza secundaria básica; deben expandirse los programas de alfabetización para jóvenes y adultos y, finalmente, han de desarrollarse entornos muy propicios a la alfabetización, puesto que la educación no se trata únicamente de los libros, sino que inciden en la buena o mala calidad de la misma la nutrición, la salud y el estado físico y emocional de los individuos.

El “Plan de acción” indica igualmente que “es necesario que se establezcan marcos claros para coordinar la ejecución de programas de alfabetización por parte del sector público, el sector privado y la sociedad civil; que se aumente la asignación presupuestaria y la asistencia; que los programas se cimienten en la comprensión de las necesidades de los aspirantes a la alfabetización; que los planes de estudios se basen en esas necesidades, con objetivos de aprendizaje claramente establecidos y adecuado material didáctico; que se fije una remuneración suficiente, estatuto profesional y capacitación para los alfabetizadores y políticas apropiadas de idiomas. […] El éxito dependerá del grado en que todas las partes interesadas puedan trabajar colectivamente y de la firmeza de su compromiso político y financiero.”
Alfabetización en El Salvador
En el año 2005 el Presidente de la República estableció la alfabetización de personas jóvenes y adultas, como una de las políticas prioritarias para ampliar el acceso a la educación y aumentar el nivel de escolaridad en la población.
El Plan Iberoamericano de Alfabetización y la declaración del 2007 como el Año Iberoamericano de la Alfabetización, crearon un contexto favorable para realizar importantes acciones en materia de alfabetización.
En el territorio salvadoreño, el analfabetismo persiste, pues un 17% de la población adulta se ubica en dicho estado, lo que indica una debilidad en políticas gubernamentales para erradicar el fenómeno, según informes de la Asociación Intersectorial para el Desarrollo Económico y el Progreso Social (CIDEP) y el Consejo de Educación de Adultos para América Latina, esta afirmación fue dada a conocer en el marco del día mundial de la alfabetización, 8 de septiembre del año 2007.
En el país se están desarrollando programas que intentan revertir este porcentaje, para poner en marcha estos planes y asegurar su funcionamiento se han realizado evaluaciones que nos muestren más detalladamente cómo está distribuida la población afectada.
Estos estudios identificaron importantes signos que retrasan el analfabetismo en las personas mayores, por la evidente falta de políticas públicas, que contribuye a aumentar la brecha entre analfabetismo rural (26%) y el urbano (11%). Además, existe otra brecha, la relacionada al género. El hombre tiene un porcentaje de alfabetización 7 puntos arriba de la mujer. Esto significa que no se han realizado políticas positivas hacia la mujer, sobre todo en el sector rural.

Podemos advertir que gran parte de las personas analfabetas, si no la mayoría, suman a esta circunstancia la pobreza como parte de su vida y es por esto que el gobierno concentra las políticas públicas en atender a la población que aún es económicamente eficiente, es decir, aquella que puede desempeñarse en un trabajo (las personas entre 15 y 24 años) lo que no es totalmente justo ya que la educación más que una ventaja debe ser un derecho inherente a la persona humana.
No obstante, Alexander Granados, el representante del MINED, explicó que se enfocan en rangos de edades, porque a los programas del área rural sólo llegan los adultos que se encuentran interesados y aunque se quiera no se les puede abordar a todos en el proceso. Mario Antonio Paniagua, Director Ejecutivo del CIDEP, aseveró: "para superar las barreras en la educación, primero se necesita de financiamiento, si bien es cierto el presupuesto del MINED ha subido en los últimos años hasta llegar a 527 millones en el 2007, lo que se asigna de forma histórica a la educación de adultos es menos del 1. Y agregó: “¿Cómo es posible que no se le asigne más sabiendo que hay más de 700 mil personas analfabetas actualmente?”
En segundo lugar, sugiere que se debe orientar ese presupuesto hacia el área rural y hacia las mujeres. Tercero, alfabetizar a toda persona que lo necesite y no priorizar en rangos de edad.

Por último, señala que lo que se está invirtiendo por persona en el país está por debajo de los estándares internacionales, los cuales plantean invertir más y mejor en educación, por lo menos 160 dólares por persona en programas de alfabetización y post alfabetización.
En el Salvador se está alfabetizando por menos de esa cantidad, bajando así de 40 dólares por persona hasta 25 dólares, lo que implica menor calidad en el proceso de alfabetización.


MUJERES: DOS TERCIOS DEL PROBLEMA
La brecha existente entre la tasa de analfabetismo entre hombres y mujeres disminuye gradualmente, sin embargo, persisten los estereotipos de género.
De las 774 millones de personas (niños, jóvenes y adultos) que son analfabetas, dos terceras partes de ellas son mujeres. A pesar de todos los esfuerzos de los gobiernos y las organizaciones internacionales, la tasa de analfabetismo femenino no ha disminuido en gran manera.
Las causas a nivel mundial son diversas. El matrimonio precoz, el embarazo en la adolescencia y la necesidad de prestar asistencia a la familia o de aprender conocimientos prácticos que resulten útiles para el empleo son algunas de las causas de la deserción escolar entre las niñas. En muchos países predomina la costumbre de que las niñas colaboren en las tareas domésticas desde una edad temprana, impidiéndoles cursar los ciclos oficiales de enseñanza con normalidad. En ciertas culturas se considera innecesario y hasta antinatural que la mujer se dedique a su propia educación, puesto que sus ocupaciones en el futuro (cuidar del hogar, velar por su esposo) no requerirán que ella aprenda a leer y escribir. No obstante, el factor que más afecta la carencia de alfabetización en las niñas es la pobreza. Ésta es imposible de erradicar si no se eliminan las causas de la ignorancia, y ellas yacen en la estructura social de la comunidad o de los países. La alfabetización, en especial la de la mujer, es uno de los factores más importantes para el desarrollo sostenible y equitativo. La UNESCO, en su “Aplicación del Plan de Acción Internacional para el Decenio de las Naciones Unidas de la Alfabetización” de 2004 expone que “en la actualidad se reconoce que las mujeres alfabetizadas son más capaces de ocuparse de ellas mismas, y de sus familiares y de participar en el cambio económico y social de sus sociedades.”
Las ventajas de la educación
La mujer con educación tiene por lo general ingresos más elevados y una mejor capacidad de atender y apoyar a su familia. Los datos de las Naciones Unidas demuestran que las mujeres con educación tienen familias más reducidas y espacian mejor sus embarazos. Además, las madres alfabetizadas son un elemento importante en el cuidado de la salud durante los primeros años de vida del niño, eligen con mayor acierto en lo que se refiere a la nutrición y la atención de salud para ellas mismas y sus hijos, y en general sus hijos suelen gozar de mejor salud que los de las mujeres sin educación (ver gráfico adyacente). Así también, es más probable que hagan ir a sus hijos a la escuela, en particular a las niñas.
Con las mejoras que proyecta una sociedad con madres y niñas alfabetizadas, es posible que ésta (la sociedad) se desarrolle con más facilidad y rapidez que si estos factores escasearan. No obstante, persisten los estereotipos de género en las esferas técnicas y profesionales. En los lugares en que las mujeres tienen libre acceso a todas las profesiones, en su gran mayoría optan por ocupaciones que tradicionalmente se han adjudicado a la mujer. Al mismo tiempo, sigue siendo pequeño el número de mujeres que asisten a programas de formación profesional. En muchos países se han aplicado iniciativas especiales para orientar a las niñas hacia esferas de estudios no tradicionales, a manera de diversificar la gama de especialistas y profesionales en las distintas ramas económicas.


FACTORES QUE INCIDEN EN EL ANALFABETISMO.

La educación sufre el impacto de la crisis económica.
La economía de los países de la región centroamericana ha sido seriamente afectada por la crisis económica mundial, observándose drásticas reducciones en su crecimiento económico, lo que les ha obligado a centrar sus esfuerzos en estabilizar su economía. El impacto de la crisis económica internacional, se manifiesta en una disminución importante de los recursos financieros que los países dedican al sector educación. La participación de éste en el presupuesto público señala, también, una tendencia decreciente de la asignación del gasto a la educación.
La pobreza es un fenómeno generalizado en vastos sectores de la población, expresado en los bajos índices de ingreso per cápita, movimientos migratorios del campo a la ciudad, escasa participación en la producción y el consumo, bajos índices de educación, salud y vivienda.
Otra consecuencia de la pobreza, principalmente de la falta de oportunidades educativas, afectivas, recreativas, vocacionales y laborales, es el incremento de niños, niñas y adolescentes involucrados en violencia y criminalidad cuya máxima expresión es el fenómeno de las pandillas juveniles.
La deserción escolar. Abandono de la escuela sin haber completado la educación básica que llega hasta noveno grado.
En este proceso intervienen múltiples factores y causas, algunos de los cuales son característicos de los niños y jóvenes y de sus situaciones socioeconómicas (factores extraescolares), y de otros más asociados a las insuficiencias del propio sistema educativo (factores intraescolares).
Actualmente se reconocen dos grandes marcos interpretativos sobre los factores «expulsores» del sistema educacional. El primero pone énfasis en la situación socioeconómica y en el contexto familiar de los niños y jóvenes como fuentes principales de diversos hechos que pueden facilitar directa o indirectamente el retiro escolar –condiciones de pobreza y marginalidad, adscripción laboral temprana, desintegración familiar, adicciones, las situaciones de violencia y el embarazo adolescente como problemas generalizados de la juventud- que serían manifestaciones que facilitan el retiro escolar, además está la falta de conciencia de muchos padres de familia sobre la importancia de la educación pre-escolar, no ven las ventajas de matricularlos a tiempo y de cuidar su asistencia diaria a la escuela.
En algunos casos los niños o los jóvenes abandonan la escuela porque el padre o la madre sufren una enfermedad y tienen que dedicarles tiempo para cuidarlos y a la vez trabajar para poder subsistir y sacar adelante a su familia.
En todos estos casos se refleja el porqué los niños y niñas tienen la necesidad de trabajar. La situación de pobreza en la que viven sus familias les obliga a trabajar y renunciar a sus estudios para suplir sus necesidades económicas.
La alta repitencia
Muchos de los estudiantes no son capaces de aprender los contenidos mínimos que se exigen para pasar de grado por lo que tienen que repetirlo una o más veces. A este fenómeno se le llama repitencia.
Varios de los estudiantes que repiten, eventualmente, abandonan la escuela, sin completar su educación básica.


En educación, las instituciones educativas han mostrado incapacidad para incluir o retener a una considerable cantidad de niños y niñas. El índice más elevado de analfabetismo se detecta en el área rural, puesto que en algunos casos hay una deficiente cobertura del sistema de educación nacional. Cabe mencionar que la población femenina presenta la mayor proporción de analfabetismo muchas veces por el machismo que existe en nuestro país, como resultado este grupo de jóvenes queda marginado de la educación y expuestos/as a la explotación laboral y a la continuidad del círculo vicioso entre pobreza y falta de educación.


PROBLEMAS A LOS QUE SE ENFRENTA UNA PERSONA ANALFABETA

Una persona que no sabe leer ni escribir tiene una visión del mundo totalmente diferente a la del resto de individuos, imagínate por un momento que te encuentras en medio de una ciudad desconocida donde solo puedes observar carteles que no te dicen nada, no estás seguro o segura de hacia dónde debes dirigirte porque los nombres de las calles escritos en las señales viales para ti no son más que otros dibujos sin sentido.

Imagina que recibiste una carta de un familiar lejano y no puedes leerla, debes pedirle a otra persona que lo haga, no estás totalmente seguro o segura que lo que te dicen sea realmente lo que ahí está escrito. Vives con miedo de firmar un papel cuyo contenido desconoces, no poder leer un libro, no poder escribir tus sentimientos en un papel (alguna vez lo has hecho), y todo porque no puedes descifrar un código de 27 letras que mezcladas pueden crear cientos de palabras distintas.
Para encontrar trabajo actualmente necesitas cumplir muchos requisitos, un alto grado académico, experiencia y un sinfín de conocimientos que incrementen tus posibilidades, ahora imagínate lo difícil que es para una persona que ni siquiera sabe leer y escribir, su campo laboral se ve seriamente reducido, deben conformarse con tomar trabajos poco remunerados y que involucran un gran trabajo físico, como cargadores, pescadores, ayudantes de algún oficio, etc.
La mayoría de personas que no son instruidas ha sido por la falta de recursos económicos, porque antes que los deseos de superación propia hay que llevar alimentos a la boca, pero esta gente que no pudo estudiar y ahora es adulta debe superar muchos obstáculos. Muchos se cierran a la idea de volver a los estudios porque piensan que ya ha pasado el tiempo y que no les serviría de nada, pero en realidad eso sería de mucho beneficio ya que les permitiría obtener un mejor empleo que llevaría más ingresos a sus casas, también evitaría caer en cualquier trampa por ignorancia además de una superación personal que elevaría su autoestima y generaría una mejor calidad de vida.


SOLUCIONES DEL GOBIERNO
Las iniciativas del gobierno por reducir el problema del analfabetismo se han puesto en claro por medio del Ministerio de Educación y el impulso de diferentes planes.
“El reto para nuestro país es formar ciudadanos y ciudadanas con un nivel educativo y cultural que les permita ser productivos, competitivos, y partícipes activos del desarrollo económico y de los procesos democráticos”, este es el reto que formuló el Presidente Elías Antonio Saca, quien a través del Ministerio de Educación ha puesto en marcha diferentes proyectos para mejorar la calidad de la alfabetización y llevar estos conocimientos a la población salvadoreña.
El programa que encierra los objetivos del estado, es denominado “Plan Nacional de Educación 2021” el cual trata los problemas del presente, para resolver un mejor futuro. Sus objetivos son:
· Formación integral de las personas
· Once grados de escolaridad para toda la población
· Formación técnica y tecnológica
· Desarrollo de la ciencia y la tecnología para el bienestar social.

Tomando en cuenta que la cobertura de educación no es suficiente, el MINED implementó diferentes políticas en este plan y así aumentar el acceso a la educación:
· Modalidades flexibles de educación básica y media.
· Abrir oportunidades para completar la educación básica, con prioridad en los sectores más pobres.
· Expansión del nivel de parvularia, con prioridad en los estudiantes de seis años.
· Alfabetización de jóvenes y adultos.

Uno de los principales objetivos es aumentar el acceso a la educación, la cual tendrá que acelerarse y expandirse en los próximos años. Por otra parte, hay miles de jóvenes y adultos que iniciaron sus estudios pero no completaron su educación básica o media, por razones familiares, económicas, etc. Debido a su edad, su condición socioeconómica o familiar estas personas ya no tienen una motivación para seguir sus estudios en los programas regulares que ofrecen los centros escolares. Es para esto que se han desarrollado estrategias de estudio flexibles que permitan a estas personas a aprender, además de desarrollar conocimientos equivalentes a las formas regulares de educación básica y media, se desarrollan también servicios de educación acelerada básica y media, servicios educativos semipresenciales desde séptimos hasta complementar el bachillerato general.
En cuanto a las oportunidades de completar la educación básica en los sectores más pobres, implica adoptar estrategias para asegurar el ingreso a primer grado a la edad de 7 años, igualmente mantener el interés de los niños para permanecer en los programas educativos. Se da una atención cuidadosa a las oportunidades que se generan en los sectores de la sociedad menos favorecidos, en lugares de baja densidad poblacional, con carencia de servicios y difícil acceso, es aquí donde se establecen estrategias para articular la oferta educativa, por medio de redes escolares que llevan más recursos y apoyos técnicos administrativos.
Las experiencias en el aprendizaje que tenga un niño y una niña desde su nacimiento hasta los seis años, son pieza clave para aumentar la posibilidad de éxito en la educación básica, ya que en esta etapa de la vida se desarrollan competencias psicomotoras, perceptivas, afectivas y sociales que ayudan a forjar un mejor desempeño en los niveles posteriores. Desde esta edad se comienza a fomentar la responsabilidad con sus deberes y el respeto a sus derechos. Para lograr esto el MINED se plantea: expandir los servicios de educación parvularia, dando prioridad y forjando la meta de lograr que todos los niños y las niñas tengan al menos un año previo al primer grado.

El analfabetismo se manifiesta en aquellos grupos de la población que no fueron a la escuela o que la abandonaron sin lograr finalizar el proceso de educación. A causa de es por esto se ha creado la existencia de La política de alfabetización de estos jóvenes y adultos, que se pretende lograr: desarrollando programas de alfabetización a la población, con prioridades a las mujeres adultas (que según estadísticas son las más afectadas por este fenómeno), después de estos se propician vínculos para una educación profesional y capacitación laboral del país.


PROGRAMAS DEL MINISTERIO DE EDUCACIÓN

EDÚCAME

En El Salvador, muchos jóvenes no completan sus nueve grados de educación básica, y aún más, muchos no logran ingresar a educación media (bachillerato). Las razones sobran: bajos ingresos familiares, falta de oferta educativa, altos niveles de sobreedad, repetición y deserción de grados, entre otras muchas situaciones que probablemente no dependan sólo del joven. Se requieren años de esfuerzo para que esta situación cambie en El Salvador, pero es posible comenzar a enfrentarla de manera directa y sistemática.

Para este resolver este problema ha sido diseñado el programa EDÚCAME que lleva las oportunidades para complementar sus educación y superar las limitaciones de la educación formal. Darlyn Meza, Ministra de Educación, expreso el propósito de EDÚCAME: “flexibilizar la oferta de los servicios educativos en tercer ciclo y bachillerato, a través de la implementación de nuevas modalidades de atención y de entrega de los mismos, a fin de disminuir la sobreedad y reintegrar al sistema educativo a jóvenes que interrumpieron su formación académica”


Reintegrar al sistema educativo a los jóvenes que han abandonado su formación académica para que finalicen sus estudios tiene mucha importancia como consecuencia importante vital en el desarrollo de la sociedad, porque reincorporarlos significará elevar la formación básica de la fuerza laboral del país. La finalidad del programa será la de ofrecer servicios educativos flexibles a la población joven que abandonó sus estudios y que, después de unos años, desea regresar al sistema educativo nacional para retomarlos y terminarlos. Inclusive, el programa abrirá oportunidades a quienes no pudieron ni siquiera comenzar sus estudios y estén interesados en hacerlo. Al mismo tiempo, se espera que algunas de las modalidades flexibles, como Aceleración de Aprendizajes, se convierta en una herramienta clave para mejorar la eficiencia interna de las instituciones de educación media, erradicando la sobreedad de los estudiantes que están en el sistema formal.

El estudiante que desee formar parte de EDÚCAME deberá pasar por una evaluación que acredite sus competencias académicas. Por medio de una prueba inicial, se definirá el grado académico logrado por el participante y se le certificará el nivel en el que deberá retomar sus estudios.

Se llama modalidades a los esquemas de trabajo que el sistema educativo implementa para satisfacer la demanda de la población y cumplir con un plan de estudio. En el caso de EDÚCAME, se trata de modalidades de educación flexibles que combinan horarios presenciales y una metodología de entrega diferente (modular) a la de la educación regular. A continuación, se describe brevemente cada una.

Educación acelerada
Es la de menor duración en meses, pero con mayor carga horaria. Su beneficio: más resultados en menor tiempo. Se ha establecido que en un periodo de 18 meses los participantes adquirirán las competencias y habilidades equivalentes a las de un estudiante regular (es decir, el que asiste a la modalidad tradicional de tres años de tercer ciclo). En el caso de educación media, serán 12 meses los necesarios para completar el bachillerato general. El horario para esta modalidad será de 8 horas diarias, de lunes a viernes. Para mayor eficacia se contará con un tutor por asignatura para cada día. Esta modalidad funcionará con mayor énfasis en los institutos de educación media y permitirá a los estudiantes que tienen sobreedad alcanzar con más dedicación y en menos tiempo el grado escolar correspondiente.


Educación semipresencial

Los alumnos deberán completar ocho horas presenciales por semana, impartidas, de lunes a domingo, según el horario que le convenga al usuario. La ventaja de esta modalidad es que el alumno puede dedicarse a otras actividades sin que estas le impidan completar sus estudios. Se ha diseñado especialmente para jóvenes y adultos jóvenes con compromisos laborales. En este caso, se propone terminar el tercer ciclo o el bachillerato general en un periodo de dos años.

Educación a distancia
Esta modalidad es completamente innovadora y requerirá de ciertas habilidades previas que el alumno debe poseer para optar al modelo. Por ejemplo, los aspirantes deberán contar con habilidades tecnológicas básicas (manejo de computadoras y paquetes informáticos). Tendrá una duración máxima de 24 meses para bachillerato y 24 meses para tercer ciclo.

Si EDÚCAME fuera un programa a desarrollarse de manera unilateral, no se tendrían tantas expectativas. El Ministerio de Educación espera implementar, junto a este proyecto, programas como COMPITE, COMPRENDO, REDES y otros, que con sus objetivos específicos complementarán el propósito de aumentar los niveles de cobertura, calidad y equidad en el sistema educativo nacional. Es importante reiterar esta última idea: no sólo se pretende aumentar la cobertura, también se espera mejorar la calidad del sistema.


PROGRAMAS DEL MINISTERIO DE EDUCACIÓN
COMPRENDO.


Este programa nace con el objetivo de mejorar el aprendizaje de lenguaje y matemática de los niños y las niñas del primer ciclo de educación básica, para que esto no sea un trabajo mecánico, si no de compresión. A través de un planteamiento curricular y metodológico, contribuye a desarrollar competencias básicas que mejoran el desempeño de los niños y las niñas y aumentan su posibilidad de éxito en los grados superiores.
Son varias las causas de esta problemática, entre las que pueden destacarse tres dentro del ámbito escolar: las deficiencias en la formación de los docentes, la falta de recursos didácticos apropiados y la dificultad de atender los ritmos diferenciados de aprendizaje de los niños y las niñas. Las prácticas pedagógicas resultan inefectivas y se traducen en repetición escolar, deficiente aprendizaje o deserción temprana de la escuela. Muchas veces, los docentes no basan su enseñanza en teorías pedagógicas conocidas, sino en la imitación de lo que recuerdan de sus maestros; trabajan por intuición, sin planificación clara de hacia dónde quieren llevar a los niños y, sobre todo, sin interés real en que aprendan a desarrollarse en la vida, a veces porque ellos mismos no saben cómo enseñar a aprender. Es un programa que, por un lado, ofrecerá una propuesta conceptual, metodológica y didáctica que articule el enfoque comunicativo funcional para la adquisición de las competencias de lenguaje y el enfoque socioconstructivista para el desarrollo de competencias matemáticas, con la misión de proporcionar una guía de mejora continua en la adquisición de competencias en ambas áreas del conocimiento. Por otro lado, COMPRENDO articulará iniciativas de enseñanza de lenguaje y matemática que den los mismos resultados en la adquisición de competencias y que los centros escolares, de acuerdo a sus condiciones particulares, prefieran desarrollar. COMPRENDO cumplirá el objetivo de mejorar las competencias de comprensión y expresión del lenguaje y el razonamiento matemático en los niños y las niñas del primer ciclo de educación básica. En segundo lugar, el programa logrará llevar a la realidad los siguientes objetivos específicos:
a. Implementar un modelo curricular por competencias en lenguaje y matemática para el primer ciclo de educación básica que responda a los diversos ritmos y necesidades de aprendizaje.
b. Comenzar un proceso de formación con docentes del primer ciclo de educación básica sobre las prácticas pedagógicas que favorecen el aprendizaje por competencias y la eficacia del trabajo en el aula.
c. Establecer en los centros escolares un sistema de seguimiento para garantizar la adquisición de las competencias de los estudiantes de primer ciclo y las prácticas pedagógicas pertinentes de los docentes.
d. Fomentar la participación de diversos miembros de la comunidad educativa en los procesos formativos de los niños y las niñas

En el área de lenguaje se trabajara con los niños:
Comprensión lectora
Se entiende como la capacidad de reconstruir el sentido de diferentes tipos de textos, para luego relacionar sus ideas y su información con situaciones de la vida real.

Expresión escrita
Consiste en la reflexión y la producción de diferentes tipos de texto, con propósitos claros y en situaciones que ayuden a fomentar la comunicación.


Expresión oral
Es la capacidad de expresar espontáneamente y con claridad las necesidades, los deseos, las emociones, las experiencias y las ideas, con diferentes interlocutores y de acuerdo al contexto.

Capacidad de escuchar
Saber escuchar consiste en comprender la información y los mensajes orales con diferentes propósitos.


En el área de las matemáticas, se trabajara de la siguiente manera:
Resolución de problemas
Las habilidades y el conocimiento surgen de la práctica constante. La resolución de problemas será un punto esencial en el aprendizaje de la matemática. Los estudiantes sabrán plantear, explorar y resolver ejercicios que requieran un esfuerzo mental significativo. Los niños y las niñas estarán acostumbrados a razonar y a justificar sus respuestas a los problemas matemáticos.
Comunicación mediante el lenguaje matemático
Gracias al entendimiento del lenguaje y la comunicación, ya sea oral o escrita, las ideas matemáticas pueden ser objeto de reflexión, discusión, revisión y perfeccionamiento. Por ello, se cree necesario que los alumnos comprendan el lenguaje comunicativo de las matemáticas y que al mismo tiempo sepan analizarlo.

Aplicación del conocimiento matemático en su entorno
Es importante que los ejemplos y las situaciones que se muestran en la clase presenten, de la forma más completa posible, el amplio campo que las matemáticas pueden abarcar. Los estudiantes podrán conectar las ideas matemáticas entre sí, en relación con otras áreas y en contextos de su propio interés. De esta forma conseguirán una comprensión matemática más profunda y duradera.


Razonamiento matemático
Mediante el conocimiento de la realidad numérica y las operaciones matemáticas, los estudiantes deben aprender a establecer relaciones lógicas, secuencias entre datos o fenómenos y fundamentos para vincular expresiones concretas y abstractas de la realidad.




RESULTADOS DE PROYECTOS: ESCUELAS RURALES TRIPLICAN MATRÍCULAS
En El Salvador a través del proyecto de mejoramiento de educación secundaria.
16 de enero, 2007 -- En la década de los 80 y después de años de guerra civil, más de un millón de niños salvadoreños se encontraban fuera del sistema escolar y a principios de 1999, el número de alumnos en las escuelas secundarias rurales era de sólo 7.160. A través del Proyecto de Educación Secundaria de El Salvador, las tasas brutas de matriculación en la educación secundaria aumentaron de 34,5% en 1998 a 46,1% en 2005, sobrepasando la meta de 40% prevista al inicio del proyecto. Las áreas rurales experimentaron el crecimiento más alto con respecto a la cobertura llegando a 21.593 en 2005.

El proyecto se basó en programas previos diseñados para mejorar la cobertura y la calidad de la educación primaria, y su mayor éxito fue logar mejoras similares en el nivel de educación secundaria. Estos resultados se lograron a pesar de una serie de desastres naturales ocurridos durante la implementación del proyecto (el huracán Mitch en 1998 y terremotos en 2001).

Con el apoyo de este proyecto, la matrícula se aumentó mediante la oferta de becas otorgadas según el nivel de ingresos, la construcción de nuevas aulas y el desarrollo de sistemas de educación a distancia. Entre 1999 y 2005, se otorgaron 6.156 becas a estudiantes de familias de escasos recursos, lo que permitió que 5.328 de los becados (87%) completaran la educación secundaria. La construcción de 106 nuevas aulas proporcionó espacio suficiente para matricular a 4.686 nuevos alumnos y se agregaron otras 354 aulas a través del componente de educación a distancia, beneficiando a más de 19.000 alumnos en todo el país. Sin embargo, este aumento en la matrícula de la educación secundaria hubiese sido imposible sin el éxito previo del programa EDUCO, el cual amplió el acceso a un ciclo completo de educación primaria en las áreas rurales y elevó a aproximadamente 90% los índices de compleción de esta última.

La calidad de la educación también mejoró de forma cuantificable. Los resultados de las pruebas muestran un mejor rendimiento académico en matemáticas y lenguaje, tanto en las escuelas públicas como en las privadas. En las escuelas públicas, el porcentaje de alumnos que alcanzaron un nivel intermedio o superior en matemáticas aumentó de 38% en 2002 a 46% en 2005. Durante el mismo período, el rendimiento en lenguaje aumentó de 58% a 68%. Las escuelas privadas mostraron una tendencia similar. Esta mejora en el rendimiento académico se logró mediante la capacitación de los maestros, el desarrollo de planes de estudio vinculados a las destrezas necesarias para el mercado laboral, el establecimiento de estándares para las escuelas privadas y la mejora de la metodología e infraestructura para el Monitoreo y Evaluación.

El plan de estudios que actualmente se encuentra en funcionamiento, proporciona a los alumnos del nivel secundario una opción entre un programa académico general de dos años y un programa técnico/vocacional de tres años con un fuerte enfoque en las destrezas aplicadas al mercado laboral. Por lo mismo, se capacitaron 4.500 maestros a través de un sistema descentralizado de formación de docentes basado en un instrumento de autodiagnóstico para cada escuela secundaria (Proyecto Educativo Institucional). El proyecto también proporcionó fondos para la rehabilitación de 117 escuelas y para establecer 149 centros de recursos de aprendizaje, 365 bibliotecas y 162 laboratorios de ciencias en escuelas secundarias, lo que en conjunto mejoró la calidad de los recursos educativos disponibles para alumnos y maestros.

Un aspecto importante para mejorar la calidad de la educación en El Salvador fue el desarrollo de una prueba nacional de evaluación de los estudiantes (Prueba de Aprendizaje y Aptitudes para Egresados de Educación Media), la cual deben pasar todos los alumnos para graduarse de secundaria desde 1998. Los puntajes de esta prueba se utilizan para analizar los factores que ejercen influencia en el rendimiento del alumno y para comparar los resultados académicos a través del tiempo y según los distintos centros educativos, proporcionando así un mecanismo significativo de retroalimentación a las escuelas y al Ministerio de Educación.
En retrospectiva, entre los factores que han contribuido al éxito del Proyecto de Educación Secundaria en El Salvador se encuentran:


1. Una sólida apropiación nacional y una visión de largo plazo. El Ministerio de Educación contaba con metas bien definidas y de largo plazo para reformar el sistema de educación nacional y fue capaz de mantener esta visión a través del tiempo, de cambios políticos y conmociones externas. El proyecto fue parte de una secuencia debidamente articulada de medidas basadas en los éxitos previos y que preparaban el terreno para el trabajo futuro. El Ministerio administró el proyecto directamente, sin una Unidad de Implementación del Proyecto, logrando así que no se perdiera la memoria institucional al concluir el mismo.
2. La participación de las partes interesadas. La continuidad del programa se fundamentó en el amplio apoyo de las escuelas y las familias, las cuales se involucraron en los procesos de toma de decisiones a través de diversos mecanismos (por ejemplo, el Proyecto Educativo Institucional, que permitió que las escuelas efectuaran un autodiagnóstico de sus necesidades y trabajaran en propuestas para realizar mejoras; proyectos basados en las escuelas que permitieron que el alumnado ofreciera su opinión sobre las reformas a los planes de estudio; entre otros).
3. El enfoque en resultados. El proyecto fue uno de los primeros en la Región que se enfocaba más en los resultados que en los productos, lo cual también ayudó a sostener la visión estratégica a través del tiempo y de varios ajustes tácticos. En este proceso, la disponibilidad de datos confiables fue un elemento clave, y el Gobierno estuvo dispuesto a recabar y a utilizar dichos datos desde el comienzo mismo del proyecto.
Artículo escrito por Paulina Ibarra, Relaciones Externas del Banco Mundial, América Latina y el Caribe.


OTRAS ORGANIZACIONES QUE APORTAN A LA ALFABETIZACIÓN SALVADOREÑA
La tasa nacional de analfabetismo adulto (15 años y más) en El Salvador es del 17%, pero se aprecian claras diferencias entre la zona rural, donde esta tasa se eleva hasta el 26%, y la urbana, con un 11% de analfabetismo. En esta ocasión conoceremos algunas de las instituciones que se unen a la causa de ayudar a la población analfabeta salvadoreña.

INTERVIDA.

ONG de desarrollo que contribuye al progreso humano sostenible.Intervida en El Salvador es un proyecto de educación no formal dirigido a jóvenes y adultos de comunidades rurales de nueve municipios del país, que beneficia a 325 mujeres y hombres con edades comprendidas entre 15 y 50 años, cuyo promedio de edad es de 33 años. Estos nueve municipios pertenecen a los departamentos de La Libertad, San Vicente y Usulután, registrando estos dos últimos un 23% de población adulta analfabeta, según el último Informe de Desarrollo Humano de El Salvador elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Asimismo, la escolaridad de la Población Económicamente Activa (PEA) es una de las más bajas de América Latina, tanto en el ámbito urbano –8,3 años de escolaridad- como en el rural –3,9 años-.

El objetivo de INTERVIDA es ampliar las oportunidades laborales de centenares de jóvenes y adultos que apenas han tenido oportunidad de ir a la escuela. Para ello, se desarrollan cursos de lectura y escritura, actividades de formación laboral y de educación para la vida, por citar sólo algunas. El proyecto cuenta con el apoyo del Ministerio de Educación, que proporciona los materiales para los cursos y en sus diferentes niveles. Además, los participantes realizan los exámenes necesarios para obtener el certificado oficial de dicho Ministerio.
Adicionalmente, se desarrollan jornadas de educación para la vida con sesiones de diversas temáticas como la organización comunitaria, la salud sexual y reproductiva y diversas actividades culturales. Las madres que asisten a los “Círculos de Alfabetización” cuentan también con una formación para mejorar sus pautas de crianza con sus hijas e hijos menores de 6 años.
La educación es uno de los sectores más importantes de actuación de INTERVIDA, no sólo aquella educación dirigida a jóvenes y adultos, sino también la dirigida a los niños y niñas en educación básica. Por este motivo, INTERVIDA apoya en El Salvador 382 escuelas, beneficiando a más de 59.000 niños y niñas.


PAEBA: Programa de Alfabetización y Educación Básica de Adultos.
Es un proyecto en coordinación con el Ministerio de Educación, responsables de la alfabetización y educación básica para adultos de los departamentos de Sonsonate y Ahuachapán, la meta anual del proyecto es de 13,000 alfabetizados y cuenta con 620 alfabetizadores.
Los Objetivos de PAEBA son:
Contribuir al mejoramiento de la calidad de vida de la población joven y adulta, que por diversas razones no ha tenido acceso al sistema educativo regular, con énfasis en los sectores rural y urbano marginal. Potenciar la capacidad de las personas jóvenes y adultas promoviendo el desarrollo de sus habilidades, destrezas, aptitudes y valores que les capaciten activamente en tareas laborales. Mejorar la equidad y democratización educativa, ofreciendo a la mujer del área rural y urbana marginal oportunidades que promuevan su realización humana.
La alfabetización hasta la fecha se ha llevado a cabo en los departamentos de Sonsonate, Ahuachapán y algunos municipios de La Libertad.


Toma Mi Mano
Este programa tiene por objetivo fortalecer las capacidades de los facilitadores y promotores de 60 círculos de alfabetización en los departamentos de San Vicente, Cabañas y La Paz, en la zona paracentral del país. Estos círculos son coordinados por la Universidad Don Bosco, quien ha sido contratada por el Ministerio de educación.

El Trienio De La Alfabetización
Es una iniciativa de la presidencia de la república para alcanzar las metas de la educación para todos y la declaración del año iberoamericano de la alfabetización en el 2007.
Esta iniciativa estás enfocada en lograr la continuidad de jóvenes y adultos por medio del programa de alfabetización y educación básica de adultos, que posee 3 niveles de estudio que conducen a completar el 6º grado de educación básica y que avancen a niveles educativos superiores, lo que es absolutamente consistente con uno de los objetivos del plan nacional del educación 2021: “lograr once grados de escolaridad para la población salvadoreña”.
Un grupo de ciudadanos conforman el consejo ejecutivo del Trienio de la alfabetización, para apoyar al gobierno y al ministerio de educación en este tema que es fundamental para el futuro de la patria; dicho consejo es un ente responsable de coordinar todos los esfuerzos asociados al logro de estas metas, de tal forma que se impulsen iniciativas para lograr una mayor alfabetización.